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miércoles, 12 de noviembre de 2014

Escena: Intro "Trainspotting" (Danny Boyle, 1996)

Jeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeei!

Hoy os traigo una escena que seguramente muchos de vosotros hayáis visto, ya que se trata de la escena inicial de la conocida película Trainspotting, película basada en el libro homónimo cuyo director Danny Boyle llevó al cine en 1996. 

Lo que me ha llevado a hablar sobre esta escena ha sido la noticia que se publicó hace unas semanas, en la que el protagonista del film Ewan McGregor confirmaba la secuela de Trainspotting para el año 2016, exactamente 20 años después del estreno de la citada película (Enlace a la noticia). El director Danny Boyle ya había declarado anteriormente que tenía pensado rodar una secuela pero que estaba esperando a que los actores envejecieran lo suficiente. Lo que no todo el mundo sabe es que el autor de la novela en la que se basa la película, Irvine Welsh, ya publicó en el año 2005 una secuela del libro bajo el título de Porno. Ahora falta saber si la secuela cinematográfica de Trainspotting se basará o no en este libro. 

En fin, después de toda esta parrafada vamos a meternos en materia y a hablar de la escena en cuestión. En lo que se refiere a la escena en sí se trata de un monólogo de Mark Renton, el protagonista del film en el que nos presenta a los demás personajes principales congelando la imagen  y nos muestra como la película va a tratar de la marginalidad que se esconde en el mundo de las drogas de una forma totalmente cruda y real, hecho que supuso una revolución en el mundo del cine ya que nunca antes se había tratado tan abiertamente el mundo de las drogas. Para mucha gente este monólogo inicial es considerado una apología del consumo de drogas, para mi sin embargo es una obra maestra.

En cuanto a la forma en la que esta escena está grabada sorprende el hecho de que parezca que se ha grabado con una cámara casera, con continuo movimiento de un lado a otro, lo que hace que de más sensación de realismo. También llama la atención la velocidad de las escenas que componen la secuencia ya que ninguna dura mas de 10 segundos, lo que hace que disfrutemos de un ritmo frenético que tan relacionado está con las drogas. Como ya he dicho anteriormente el monólogo habla de elegir una vida tranquila y cotidiana o vivir de un modo frenético y esto se refuerza con las imágenes de Mark Renton drogándose en contraposición a las de los chicos jugando un partidillo de fútbol. 

Sin más aquí os dejo la escena. Espero que la disfrutéis tanto como yo y hasta la semana que viene. Sed buenos...o no.


miércoles, 21 de mayo de 2014

Escena: Edward relata a su hijo Will como conoció a Sandra Templeton en "Big Fish". (Tim Burton, 2003)


Tras recuperarme de la resaca del Viña Rock y sacando tiempo de donde no lo hay (a los que lo dejamos todo para última hora esta época nos mata) vuelvo a escribir en el maravilloso blog de don Luis para traer una escena que, bajo mi punto de vista, es una maravilla en todos los sentidos. 

Dicha escena se encuentra dentro de la película de Tim Burton Big Fish, y en ella Edward le relata a su hijo Will como conoció y conquistó a Sandra Templeton, el amor de su vida. En esta escena todo cobra gran importancia; desde la voz en off, pasando por los diálogos y sin olvidar al director de arte, que realiza un trabajo grandioso en cuanto a los decorados se refiere.
Pero sin duda, el climax de la escena se produce al final, cuando vemos a Edward rodeado de narcisos amarillos, provocando un gran contraste con el interior de la habitación de Sandra y haciendo, sin lugar a dudas,  este plano sea una maravilla absoluta y uno de los mejores planos de toda la película.

Y por si todo esto fuese poco, esta escena también intenta mandar un mensaje muy positivo, cosa que en la actualidad nunca está de más: Si queremos algo, por muy complicado que pueda parecer (en la película parece algo prácticamente imposible), siempre hay que luchar por ello, ya que si no lo hacemos es seguro que no lo vamos a conseguir nunca.

En fin, espero que os haya gustado, yo me vuelvo a mi penitencia estudiantil no sin antes dejaros la escena por aquí.

Saludetes.