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domingo, 30 de marzo de 2014

Momento Musical: "La Nuit" en Los chicos del coro (2004, Christophe Barratier)

Buenas gente, por fin ha vuelto a escribir el polaco pendenciero de Luis, que solo mete presión porque es un tirano, con bigote y pelo de griego, pero un tirano.
En fin, como siempre publica entradas muy bonitas (no digáis que lo he escrito, lo negaré). Hoy voy a dejarme las pelis de chinos y "guantás" gratuitas, para traeros un momento musical, de una película que definiría como magnifica.

Los chicos del coro cuenta la historia de Clément Mathieu, interpretado por Gérard Jugnot, profesor de música desempleado, que en 1948 acepta un puesto como profesor vigilante en un internado de re-educación de menores. El sistema represivo aplicado por el director, al que da vida François Berléand, conmociona a Mathieu. Nuestro profesor trata de enseñar a los alumnos disciplina con otros métodos, enseñándoles música y canto coral a estos niños tan difíciles, Mathieu transformará sus vidas de una forma que no olvidarán. Nuestro querido profesor conseguirá acercarse a estos chicos como nunca hubiera imaginado, sobre todo con un chico, Morange, interpretado por Jean-Baptiste Maunier.

En esta escena en particular, nuestro profesor tiene apartado a Morange.  Se ve obligado a hacerlo por su mal comportamiento. Durante la actuación, Mathieu le dará una oportunidad, algo a lo que el chico no está acostumbrado: recibir una segunda oportunidad.
Esta escena es junto con el final (vedla que esta muy bien y así, veis el final) la que más me gusta de la película.


Espero que os guste ^^

martes, 7 de enero de 2014

Escena: Besos de cine en Cinema Paradiso (Giuseppe Tornatore, 1988)

Acabo de caer en que hace un siglo que no escribo, por lo que mis miles de fans deben de estar tirándose de los pelos preguntándose qué demonios pasa. Por eso he decidido escribir una entrada rapidilla para aplacar vuestro ansia hasta que me curre una un poco más. Por eso y por que al Perico la han entrado ahora ínfulas de escritor y como siga así se adueña del blog.
Pero bueno, al turrón, que hoy os traigo todo un canto de amor al cine: la escena final de Cinema Paradiso. Salvatore (Jacques Perrin) llega al estudio después del entierro de Alfredo y le da al proyeccionista la lata que había dejado para él su mentor antes de morir. Es el propio Tornatore el encargado de colocar la película en el proyector, e inmediatamente vemos en pantalla una sucesión de besos extraídos de películas antiguas. Se trata de todas las escenas que Alfredo se veía obligado a censurar y que regaló a un Salvatore infante con la única condición de que él se las guardaría. Vemos esos besos de amor que sólo existían en las pelis de antes, vemos ese lugar tan maravilloso que es la sala de cine y vemos la cara de emoción de Salvatore. Y mientras vemos todo eso escuchamos la magia de Morricone, que yo no sé cuantas veces he mencionado a este hombre en le blog pero no son suficientes.
En fin, una escena de las que llegan al corazón y sacan más de una lagrimilla, especialmente a los amantes del séptimo arte.